Me levanto a las 5h15.
Me ducho por un lapso de 15 minutos.
Desayuno una rebanada de pan con una taza de leche durante 20 minutos.
Me traslado a la universidad durante 60 minutos.
Llego a la universidad a las 6H50.
Es un ejemplo sencillo de algoritmo en sentido intuitivo, es decir “una secuencias de operaciones que conducen a un resultado”. En el ejemplo: Asistir a la universidad a las 6H50, 10 minutos antes del inicio de clases.
Los algoritmos siguen la Lógica pero para que sean precisos y estrictos necesitan de la Lógica Matemática, en un principio y, además, dependiendo del problema a resolver, de otras ciencias como la misma Matemáticas, Machine Learning, deep Learning, etc.
Los algoritmos “están” en todas partes, los “vemos, los oímos, los seguimos” en nuestra vida de hogar, en la calle, en la universidad, en las industrias, en los proyectos espaciales, en los negocios, etc, etc. La palabra algoritmo se ha hecho tan común por la selectividad de temas personalizados para cada usuario en las redes sociales, por ejemplo.
La palabra algoritmo procede del nombre del matemático árabe Al-Jwarizmi, quien en el siglo IX de nuestra era elaboró las reglas de las 4 operaciones aritméticas. El conjunto de estas reglas recibieron el nombre de “Algoritmia”. Luego se transformó en “algoritmo” para designar reglas para la resolución de diversos problemas de las Matemáticas.
El advenimiento de los computadores y su programación contribuyó a la comprensión de que la elaboración de algoritmos es imprescindible en la automatización y rebasó los márgenes de las matemáticas a tal grado que la programación y elaboración de software no puede prescindir de ellos.
Todos pueden manifestar en sumo grado sus dotes de creación, al crear algoritmos!.
Manos a la obra!
Dra. Lina Zapata
Bibliografía
“Algoritmos a nuestro alrededor”. N.Krinitski. Editorial Mir Moscú; 1988

